19 de octubre de 2026
Con la llegada del otoño y el descenso de las temperaturas, llega también el momento de preparar las piscinas para los meses de menor actividad. Cubrirlas bien ayuda a proteger el agua y a conservar la instalación hasta que vuelva el buen tiempo.
Durante el otoño y el invierno, las piscinas exteriores quedan expuestas a la lluvia, el viento, las hojas y otros residuos que se acumulan en el agua. Por eso, elegir un buen cobertor es una parte importante de su mantenimiento, sobre todo cuando debe permanecer instalado durante largos periodos y soportar condiciones cambiantes.
Para esta aplicación, Sauleda cuenta con Pool, un tejido técnico desarrollado específicamente para la confección de cobertores de piscina.
Sauleda Pool
Poliéster recubierto de PVC por ambas caras, pensado para un uso prolongado a la intemperie.
Impermeable Resistente al desgarro y la tracción Estabilidad dimensional Protección anti-UV
Tratamiento antimoho Acabado lacado Varios colores y anchos
Menos mantenimiento, más tranquilidad
Mantener la piscina cubierta durante los meses de inactividad evita que se acumulen hojas, polvo, insectos y otros residuos en el agua. Eso facilita su conservación y reduce la limpieza necesaria cuando llega el momento de volver a usarla.
La exposición solar es otro factor a tener en cuenta, porque la luz favorece el desarrollo de algas. Gracias a su capacidad para bloquear el paso de la luz, Pool ayuda a limitar su proliferación y a conservar mejor el agua durante los periodos de inactividad.
Al reducir la entrada de suciedad y la exposición solar, el cobertor también puede disminuir algunas necesidades de tratamiento químico, aunque conviene seguir controlando periódicamente la calidad del agua.
Proteger hoy para disfrutar mañana
Incluso cuando una piscina no se utiliza, el agua sigue evaporándose. Mantenerla cubierta reduce esa pérdida y evita reposiciones innecesarias, algo especialmente importante hoy, cuando ahorrar agua se ha convertido en una prioridad.
La impermeabilidad de Pool permite confeccionar cobertores que protegen la superficie del agua frente a las condiciones exteriores. Su estructura de poliéster recubierto de PVC por ambas caras combina resistencia y durabilidad, dos cualidades esenciales para un tejido que pasa buena parte del año a la intemperie.
Además, una piscina cubierta conserva mejor la temperatura del agua: reduce su exposición al viento y limita las pérdidas de calor, sobre todo durante la noche. Así, el cobertor no solo protege el agua, sino que ayuda a mantener unas condiciones más estables.
Preparado para las exigencias del exterior
Un cobertor debe resistir tanto las tensiones de su instalación como las condiciones ambientales de toda la temporada. El viento, la lluvia, los cambios de temperatura y el sol ponen a prueba los materiales, así que la calidad del tejido es clave para un buen rendimiento a lo largo del tiempo.
Pool está concebido para responder a esas exigencias: un tejido resistente al desgarro y a la tracción, con estabilidad dimensional y protección frente a la radiación ultravioleta. A ello se suman un tratamiento antimoho y un acabado lacado en una de sus caras, que facilita su mantenimiento.
Más allá de sus prestaciones, Pool está disponible en distintas combinaciones de color, lo que permite ajustarse a la estética de cada piscina y su entorno. Esa variedad da a los fabricantes más posibilidades de acabado, y los diferentes anchos facilitan la confección de cobertores adaptados a cada proyecto.
Un buen tejido marca la diferencia
Cada piscina tiene sus propias características, así que elegir bien el cobertor es tan importante como hacer un buen mantenimiento. Para fabricantes e instaladores, contar con tejidos desarrollados específicamente para esta aplicación significa trabajar con materiales fiables y ofrecer un resultado de calidad a sus clientes.
Cubrir la piscina al terminar la temporada es la forma más sencilla de cuidarla durante los meses en que apenas se usa.
Con Pool, Sauleda ofrece a los profesionales un tejido de calidad y buen rendimiento que ayuda a conservar la piscina en mejores condiciones y facilita su puesta a punto cuando vuelve el buen tiempo.